sábado, 20 de febrero de 2016

PETER SENGE (1947)


PETER SENGE (1947)

Peter M. Senge nació en 1947, en la ciudad de Stanford graduado de ingeniería en la universidad de Stanford.

Hizo un máster en social Systems Modeling en MIT. Posteriormente completo su PHD en Management. Es el director del centro para el aprendizaje organizacional, de la Sloan School of Management y fundador de la Society For Organizational Learnig. En los años 1990 como la figura principal del desarrollo organizacional con su libro la quinta disciplina (1990), donde desarrolla la noción de organización como un sistema (desde el punto de vista de la teoría general de sistemas), en el expone un dramático cambio de mentalidad profesional.

Una organización aprende si de manera continua y sistemática busca obtener el máximo provecho de sus experiencias aprendiendo de ellas.

De esta manera se podría detectar y corregir los errores y trampas más graves, por lo que estas organizaciones serán capaces de sobreponerse a las dificultades, reconocer amenazas y enfrentar nuevas oportunidades.

 

PRINCIPALES APORTACIONES A LA CALIDAD

Definición de organización inteligente:

Como aquellas en donde la gente expande continuamente su aptitud para crear los resultados que desean, donde se cultivan nuevos y expansivos patrones de pensamiento y donde la gente aprende a aprender, enfatizando que la capacidad de aprender con mayor rapidez que los competidores, quizá sea la única ventaja competitiva sostenible.

Propuesta de senge

Para construir organizaciones inteligentes, es que se cultiven y dominen cinco disciplinas, que aunque su desarrollo se dio por separado, al practicarlas en conjunto, cada cual dará una dimensión vital para la construcción de organizaciones con auténtica capacidad de aprendizaje, aptas para perfeccionar su habilidad y alcanzar sus mayores aspiraciones.

Las cinco disciplinas del aprendizaje continuo.

1- Desarrollar la maestría personal.

Esta consiste en aprender a reconocer nuestras verdaderas capacidades y las de la gente que nos rodea. Solo si conocemos quienes somos en realidad, que queremos y que es lo que somos capaces de hacer, tendremos la capacidad de identificarnos con la visión de la organización, de proponer soluciones creativas y de aceptar el compromiso de crecer cada vez más junto con la organización.


2.- Identificar y desarrollar nuestros modelos mentales.

Nuestras formas de pensar o modelos inconscientes (paradigmas), en ocasiones restringen nuestras visión del mundo y la forma en que actuamos. Para descubrirlos debemos voltear el espejo hacia nuestro interior y descubrir todos esos conceptos que nos gobiernas desde adentro.

3.- Impulsar la visión compartida.

La clave para lograr una visión que se convierta en una fuente de inspiración y productividad para la empresa es que todos los miembros de la organización aprendan a descubrir en sí mismo la capacidad de crear una visión personal que de sentido a su vida y su trabajo, que apoye la visión central propuesta por el líder. Todas las visiones personales van alimentando la gran visión de la organización y cada uno sientes en ella la conexión intima que lo impulsa a dar todo de sí para convertirlas en realidad.


4.- Fomentar el trabajo en equipo.

El crear y fortalecerá los equipos de trabajo se centra fundamentalmente en el dialogo, en pensar juntos para tener mejores ideas. En el interior de los grupos se dan infinidad de relaciones inconscientes que van determinando la calidad del dialogo tales como: mecanismos de auto-defensa, sentimientos de inferioridad o superioridad, deseos de complacer al superior, etc. Todos estos mecanismos funcionan bajo patrones que debemos aprender a reconocer y manejar parea conocer los obstáculos cuando están a punto de aparecer, permitiendo que florezca  en todo m omento la inteligencia del grupo.




 

5.- Generar el pensamiento sistemático.

Esta quinta disciplina nos ayuda a pensar en términos de sistemas, ya que la realidad funciona en base a sistemas globales; para ello es necesario que comprendamos cómo funciona el mundo que nos rodea.
Para reducir nuestro grado de ansiedad en relación a la complejidad del mundo, desde pequeños se nos enseña a aislar los elementos que integran la realidad, asignando siempre una causa a cada defecto en cadenas más o menos complejas.

Para entender de mejor manera estos conceptos, revisemos la teoría general de los sistemas.

Existen algunos elementos claves del pensamiento sistemático, entre los cuales tenemos:

Los sistemas se dividen a su vez en subsistemas (lo que existe dentro del sistema) y supra-sistemas (el universo en el que se desenvuelve el sistema.

Los sistemas cuentan con fronteras definidas (los límites del sistema) y están provistos de sensores con los que percibe su medio ambiente.

Cualquier tipo de sistema tiene como principal propósito la equifinalidad, es decir, todos los elementos que lo integran funcionan en base a alcanzar el mismo objetivo o finalidad.

Los sistemas cuentan con un elemento regulador de sus procesos para mantener su equilibrio, llamado de homeostasis o de retroalimentación de equilibrio. (Pulido, 2da Edición)

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